La estatua de tamaño real de Dani Alves, con que la ciudad brasileña de Juazeiro homenajeó a su más famoso conciudadano, volvió a ser objeto de ataques vandálicos, como protesta contra esa distinción tras la condena del exjugador por abuso sexual.
Según medios locales, la estatua amaneció manchada con pintura blanca, dos días después de que su cabeza fue cubierta con una bolsa negra y enrollada con cinta adhesiva, igualmente en protesta al homenaje.
Los ataques se produjeron luego de que la Justicia española sentenció al futbolista a cuatro años y medio de cárcel por abuso sexual contra una mujer, hechos que ocurrieron en el baño de un salón privado de la discoteca Sutton de la ciudad de Barcelona, el 30 diciembre de 2022.
La estatua atacada, obra del escultor Leo Santana, reproduce al exlateral de clubes como Barcelona, Sevilla, Juventus, PSG y Sao Paulo vistiendo la camisa de la selección brasileña y controlando un balón con los pies.
Cabe señalar que el último equipo de Dani Alves como profesional fue Pumas en Liga MX; incluso, en ese diciembre, se encontraba de vacaciones, a punto de comenzar una nueva campaña en el futbol mexicano.



