¡Que tiempos! Niños matan a su Psicóloga cuidadora

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El Ojo Poblano

Consternación en Santander, Colombia tras el hallazgo sin vida de la psicóloga Karely Merlano, quien laboraba en una fundación de apoyo para menores vulnerables vinculada al ICBF.

Los informes policiales indican que la profesional fue víctima de un ataque premeditado y violento dentro de las mismas instalaciones donde prestaba sus servicios desde hace ocho años.

De acuerdo con declaraciones de su pareja, Alejandro Cabarcas, la seguridad de Karely se había visto comprometida días antes del fatídico desenlace.

La psicóloga, que cumplía extenuantes jornadas nocturnas en diferentes sedes de la institución, ya había reportado agresiones verbales y falta de respeto por parte de dos adolescentes del centro.

El conflicto escaló de manera crítica cuando Karelydecidió solicitar la intervención de la policía ante los constantes insultos. Según el testimonio de Cabarcas, esta acción provocó la ira de uno de los jóvenes, quien la sentenció directamente: “Usted me las paga”.

La investigación ha revelado que el homicidio no fue el primer intento de atentar contra su integridad. Días atrás, la víctima sospechó haber sido intoxicada tras ingerir agua en su lugar de trabajo. Tras una revisión médica, se confirmó la presencia de fármacos en su organismoque, por su potencia, pudieron haberle provocado un infarto fulminante.

La noche del ataque definitivo, la situación alcanzó niveles de crueldad extrema. Según los reportes oficiales, Karely fue abordada por cuatro adolescentes dentro de la fundación.

Los agresores procedieron a inmovilizarla y someterla mediante el uso de la fuerza, además de presuntamente abusar de ella de forma sexual. La policía confirmó que la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica, dejando el cuerpo de la profesional en condiciones que evidencian la saña del ataque.

Las autoridades ya mantienen bajo custodia a los presuntos implicados para definir su situación legal bajo el sistema de responsabilidad penal para adolescentes.

DE TOCHO-MOROCHO