El Ojo Poblano
A menos de tres meses para que arranque la Copa del Mundo 2026, México comenzó a blindarse y lo está haciendo nada más y nada menos que con apoyo directo de un grupo de élite del ejército de Estados Unidos.
El gobierno federal ha impulsado un plan que contempla la llegada temporal de elementos militares estadounidenses con el objetivo de capacitar a las fuerzas armadas mexicanas en tácticas avanzadas de seguridad.
La iniciativa fue enviada al Senado para su análisis y fue solicitada por la propia presidenta, Claudia Sheinbaum. Contempla el ingreso de alrededor de 35 efectivos extranjeros que participarían en ejercicios conjuntos enfocados en la preparación ante escenarios de alto riesgo durante el Mundial.

Este programa, denominado “Adiestramiento en Preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026 y Ejercicio VITAL ARCHER”, se llevaría a cabo entre abril y mayo.
El entrenamiento no solo estaría dirigido al Ejército, sino también a la Marina y Guardia Nacional, lo que refleja la magnitud del operativo que se planea implementar en las ciudades sede.
La intención es fortalecer la capacidad de reacción ante amenazas como terrorismo, disturbios o situaciones de emergencia que pudieran poner en riesgo a aficionados y delegaciones internacionales.
Este movimiento forma parte de una estrategia más amplia del gobierno mexicano para garantizar la seguridad durante el evento deportivo más importante del planeta.
Bajo el llamado “Plan Kukulkán”, las autoridades buscan coordinar esfuerzos entre distintas instituciones y elevar los estándares de protección a niveles internacionales.



