Braulio Paisano
En las últimas semanas el presidente municipal electo Roberto Solís ha ofrecido un par de ruedas de prensa con sus amigos, con su banda pues, con aquellos que tienen en la mente la ilusión de ser parte de proyecto presidencial.
Para no empezar a perder el estilo, este lunes no fue la excepción y hubo convocatoria, citada a cierta hora y en cierto lugar; pero pese a la puntualidad de muchos, el señor alcalde electo hizo acto de presencia con un considerable retraso.
No es posible asegurar que el retraso se debiera a un herror de logistica, o a la mala educción del alcalde, o a que hoy solamente se le dio la gana de llegar tardisimo, sin embargo, es preciso que el “presi” le de una pasadita al Manual de Carreño para que cumpla por lo menos con lo más básico de las reglas de etiqueta.
Sin mucha alaraca y de manera muy discreta el hoy ex diputado local, extiende la invitación solo a sus cuates o sus compinches, o a sus defensores o a sus fanáticos, a esos que ha conquistando haciendo el ridiculo en las redes sociales, porque no a todos los ciudadanos no interesa su vida en familia, o si es “papá luchon” o papa caliente, lo que en realidad nos interesa como va a funcionar su gobierno, si estará en tiempo y forma, actializado a los nuevos tiempos.
A muchos ¿qué nos importa su falsa imagen de “tontito” en la red de tiktik?
Lo que en realidad nos importa es que sea un presidente municipal, serio, formal, ético y honesto, y que deje atrás las bufonadas. Que sea respetuoso de la gente, sin importar la ideología política, el nivel socioeconómico, la edad, el nivel académico, o la preferencia emocional o física.
Lo que nos importa es que se la crea y se la tome en serio, que comprenda claramente que tienen en sus manos el destino de uno de los pueblo más antiguos de toda mesoamerica, no solo de Puebla, sino de mesoamerica, que que por lo menos en éste primer cuarto de siglo, lo últimos 6 ayuntamientos nos la han quedado a deber. Y que falta mucho para alcanzar la modernidad.



