El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el miércoles a Takeshi Ebisawa, un líder de la Yakuza —la mafia japonesa—, de presuntamente intentar traficar material nuclear, entre el que se incluye uranio y plutonio, desde Birmania hacia otros países como Irán, que lo destinaría a su programa de armas.
Por su parte, la directora de la Administración de Control de Drogas, Anne Milgram, especificaron que traficaron con “drogas, armas y material nuclear” y que llegaron a ofrecer uranio y plutonio “con la plena expectativa de que Irán lo utilizaría para fabricar armas nucleares”.
La acusación asegura que Ebisawa había informado a una fuente confidencial de la DEA sobre su acceso a “una gran cantidad de material nuclear que quería vender” y, tras una serie de llamadas, los colaboradores de la agencia lograron reunirse con él en el sudeste asiático, donde mostró una serie de muestras nucleares.
Tras ello, la DEA, en colaboración con las autoridades tailandesas, incautaron las muestras y las enviaron a la Policía estadunidense que, tras un análisis, determinó que el contenido era “apto para armas” incluso para uso nuclear.



