Este martes, Chilpancingo, Guerrero, amaneció desierto luego de una supuesta disputa entre los grupos criminales de Los Tlacos y Los Ardillos por el dominio territorial, escalada de violencia que provocó el asesinato de cinco choferes durante el paro de transportistas organizado el día anterior.
Las autoridades locales tomaron medidas drásticas interrumpiendo todas las actividades públicas en la entidad, por lo que el servicio de transporte público y las clases fueron suspendidos, sumiendo la ciudad en un estado de abandono repentino, pues las calles amanecieron desiertas.
La disputa entre Los Tlacos y Los Ardillos ha generado un clima de temor en la población, llevando a la suspensión de servicios esenciales y actividades cotidianas tras el asesinato de los transportistas que llevaron a cabo un paro nacional para exigir a las autoridades seguridad en carreteras, ha dejado a la ciudad paralizada.
En las redes sociales, lugareños compartieron imágenes impactantes de las calles completamente desiertas; casas y comercios permanecen cerrados, con puertas y ventanas selladas, ya que los habitantes temen salir y realizar sus actividades cotidianas en medio de la inseguridad reinante.



