A pesar de la polémica generada en redes sociales, el proyecto del Cablebús en Puebla mantiene una percepción positiva entre la población, de acuerdo con resultados de un estudio realizado por el Centro de Investigación y Estudios de Opinión (CISO) de la BUAP.
Según el análisis demoscópico, alrededor del 64% de las personas encuestadas aprueba la implementación del sistema, lo que refleja una tendencia favorable hacia esta obra de movilidad impulsada por el gobierno estatal.
El estudio también indica que más de la mitad de la población ya tiene conocimiento del proyecto, posicionándolo como una de las iniciativas de infraestructura más visibles en la entidad, solo por debajo de programas sociales y eventos de alto impacto.
Un proyecto enfocado en movilidad urbana
El Cablebús forma parte de una estrategia para mejorar la conectividad en zonas con alta demanda de transporte, especialmente en áreas donde los sistemas tradicionales enfrentan limitaciones. En este sentido, se plantea como una alternativa eficiente, con potencial para reducir tiempos de traslado y facilitar el acceso a servicios y centros de trabajo.
Este tipo de transporte por cable ha sido implementado en otras ciudades del país, como la Ciudad de México, donde ha demostrado beneficios en movilidad urbana, particularmente en zonas de difícil acceso.
Percepción positiva frente a críticas digitales
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la conversación negativa en torno al proyecto no se concentra principalmente en Puebla, sino que proviene en gran medida de cuentas ubicadas en otras regiones del país e incluso del extranjero.
Este contraste evidencia una diferencia entre la percepción digital y la opinión de la ciudadanía local, donde prevalece una visión más favorable sobre el impacto potencial del Cablebús.
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Un proyecto en contexto de debate público
Aunque el respaldo ciudadano es significativo, el Cablebús no ha estado exento de cuestionamientos. Como ocurre con proyectos de infraestructura de gran escala, el debate público ha girado en torno a aspectos técnicos, urbanos y sociales.
Sin embargo, los resultados del estudio sugieren que, más allá de la discusión en plataformas digitales, existe una base de aceptación social que podría influir en el desarrollo y continuidad del proyecto.




