Hoy inicia la instalación de Altares Monumentales de Cuaresma del Pueblo Mágico de Huejotzingo, actividad que se llevará a cabo a partir del 16 de febrero y hasta el 22 de marzo próximo en el Pueblo Mágico de Huejotzingo.
Se trata de una actividad religiosa con la que se prevé la llegada de al menos 20 mil visitantes y una derrama económica superior a 1.5 millones de pesos.
De Acuerdo a la milenaria costumbre que, de acuerdo a la información del Director de Cultura, Edgar Aguilar Teyssier, inició a principios del siglo XX, y es que cada viernes por la noche, seis imágenes religiosas, entre las que destacan el Señor de las Tres Caídas y el Señor del Dulce Nombre, Señor del Perdón, Señor del Consuelo, Santo Entierro, la Preciosa Sangre de Cristo, entre otros más, salen de sus templos para llegar al mismo número de domicilios de las familias que con anticipación hicieron alguna petición, y durante el fin de semana, en un altar exprofeso armado con pasajes bíblicos para la imagen, reciben a miles de visitantes.
Hay una enorme lista de hasta 30 años de espera para recibir a las imágenes y cada familia invierte alrededor de 200 mil pesos en este compromiso que es uno de los más importantes para las familias Huejotzingas. Este año se estima que habrá 35 altares monumentales que son únicos en México.
Al respecto es importante señalar que por la historia y tradición de estas ceremonias, fueron integradas en el expediente que fue evaluado por la Secretaría de Turismo federal para declarar a Huejotzingo como “Pueblo Mágico”
Según la historia referida por Edgar Aguilar, son imágenes cuya existencia data del siglo XVI, y se recuerda que en Huejotzingo se fundó la primera Cofradía, tal como lo refiere la historia plasmada en los muros del Ex Convento Franciscano, en esta cofradía participaban niños y mujeres en la historia de la evangelización en donde se buscó que los naturales fueran evangelizados , desde el siglo 16 participaron en actividades religiosas tales como las procesiones, actividad religiosa que se practica con toda la devoción en el presente.



