El horario de medio día, en CU, es un auténtico infierno para los jugadores de Pumas.
Eduardo Salvio, volante de Pumas, fue honesto y aseguró que ya no le pesa jugar en la altura de la Ciudad de México, sino tener que lidiar con el horario de los juegos al medio día.
Pero el volante argentino explicó que no sólo es un problema para él, sino para el resto de sus compañeros, que odian que los juegos se programen los domingos a las 12 del día, un horario donde las temperaturas altas abrazan el Estadio Universitario.
“Me acostumbré bien a la altura, pero jugar a medio día, que encima nunca nos toca nublado, siempre hay un sol tremendo y no es nada bueno. Para mí, para mis compañeros, todos odiamos jugar en ese horario.
Salvio explicó que los domingos a medio día batallan para practicar el futbol que hacen durante la semana en los entrenamientos, pues el césped del Olímpico Universitario está muy seco, por lo que no terminan de desarrollarse como quisieran.
“Te lo digo en lo personal, y casi seguro que, si se lo preguntan a alguno de los chicos, te van a decir que a ninguno nos gusta jugar al medio día”, sentenció.



