Las esferas artesanales que se elaboran en Chignahuapan, dan a la temporada decembrina un toque brillante y de elegancia a miles de hogares del país.
Al paso de los años, estas esfera se han convertido en un accesorio fundamental para adornar los árboles de Navidad, fachadas de casas, oficinas o cuartos, no solo en México sino en varios países del mundo.
Los artesanos ponen la magia al manipular con manos y boca las varillas de vidrio a altas temperaturas, las cuales, una vez que alcanzan la soltura adecuada tienen que ser sopladas para hacer bombillas de diferentes tamaños o para realizar figuras como hongos, corazones, estrellas, entre otras. Posteriormente, son llevadas al área de matizado para que puedan adquirir un color plateado que ayude a los artesanos a darles diversos detallados.
Luego las piezas pasan al área de pintura, y es ahí donde comienza la magia porque los pintores comienzan a crear rostros, personajes de caricaturas, escudos de equipos de futbol e infinidad de modelos en líneas, cuadros y colores que estén con la tendencia de la moda.
Una vez pintadas, algunas pasan al taller de decorado, debido a que necesitan detalles como lentes, barba, sombreros, moños u otras piezas, ya que depende si es un Santa Claus, Abuela Claus, personaje animado u otros. De aquí pasan al área de empacado, cada una de las esferas pasa por cerca de 10 personas diferentes para poder llegar a la presentación final y eso le da el toque especial y tradicional



