Venezuela le pega en el orgullo a Estados Unidos

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Jorge Burgos

En algo que va más allá de un simple triunfo deportivo, la Selección Venezolana de Beisbol se impuso a Estados Unidos en el Clásico Mundial por tres carreras a dos, pegándole en el meritito orgullo a los gringos.

Decimos que fué más que un triunfo beisbolero, porque recordamos que hace algunos días, el gobierno estadounidense invadió Venezuela para capturar y prácticamente secuestrar a Maduro, sea como sea, fue una invasión, y eso, por supuesto que dolió al pueblo Venezolano, entonces, en está Final del Clásico Mundial de Beisbol, llevaba un carga moral, anímica, mental, una sed de venganza de cualquier manera, en cualquier ámbito, en lo que fuese, se esperaba una especie de desquite, y éste, llegó en forma de un juego de Beisbol y qué mejor que en una final, con todo lo que representa y, por si esto no bastará, fué en la propia casa de los gringos, en Miami, como para que duela más.

El juego estuvo bastante entretenido, con su buena dosis de carga emocional, y los venezolanos se fueron arriba en la pizarra dos carreras a cero, y para hacerlo más dramático, en la octava entrada Estados Unidos empató el juego, lo que hacía suponer que ya con el empate, el juego estaba para cualquiera, aunque quizá el momento más emocional, era para los gringos por haber alcanzado el empate en la recta final del encuentro, pero………faltaba la repuesta del equipo venezolano, que en la novena anotaron la tercera carrera, que a la postre, les terminó dando el triunfo para coronarse por vez primera en este torneo, con todo lo que significa, y estamos seguros, que muchos aficionados que no no son venezolanos, estaban con ellos, para darle un golpe a los Estados Unidos en su propia casa, el festejo, imagínense, por todo lo alto y para beneplácito de muchos, obviamente más para Venezuela, que seguramente van a guardar en su memoria para siempre, un momento tan emotivo y tan dulce como éste, con su buena dosis de sabor a venganza, por donde se le vea, y créanlo, muchos muchos disfrutaron este simbólico triunfo que, como dijimos, va mucho más allá de un simple triunfo deportivo, es, como quiera que sea, un golpe de autoridad a un país opresor, que invade y que casi hace lo que quiere, por lo pronto, qué buen sabor dejó este triunfo venezolano sobre el orgulloso país de las barras y las estrellas.

DE TOCHO-MOROCHO