El Ojo Poblano
En el imaginario colectivo, el manejo de las relaciones internacional de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido uno de los puntos fuertes en su administración que está próxima a llegar a un año, en especial por la defensa de la soberanía nacional antes los constantes intentos de intromisión del Gobierno de los Estados Unidos de América, liderados por el Presidente Donald J. Trump, sin embargo, parece que eso mismo que intenta defender contra el agresivo vecino del norte, no se da igual en relación con un país muy cercano culturalmente al nuestro, es decir, Perú.
Y es que la primera mujer en liderar el Poder Ejecutivo Federal en México, en más de 200 años de vida independiente, está en la mira del Congreso del mencionado país sudamericano y todo esto se debe a lo abierta que ha sido al apoyar al depuesto presidente de la nación inca, Pedro Castillo, quien actualmente se encuentra encarcelado luego de abandonar el cargo tras un fallido golpe de Estado en el 2022.

“Recibí en Palacio Nacional a Guido Croxatto, abogado del presidente Pedro Castillo, injustamente encarcelado en Perú”, escribió hace algunos días Claudia Sheinbaum en su cuenta de X (antes Twitter). “En nombre de México, expreso mi más profunda solidaridad con él y su familia, porque sabemos que su situación no sólo es un caso personal, sino un grave precedente de persecución política y discriminación en nuestra región”.
“La Organización de las Naciones Unidas debe actuar con decisión para garantizar el respeto a los derechos humanos y la justicia”, agregó la ex Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. “La libertad de Pedro Castillo es también la defensa de la democracia y de la dignidad de nuestros pueblos”.

Antes estas palabras, este lunes, la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de Perú aprobó con 12 votos a favor y seis en contra la moción para discutir en el pleno la declaratoria de persona non grata a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, con el argumento de inmiscuirse en asuntos internos del país sudamericano.
“Este no es un acto contra el pueblo mexicano al que nos une una historia y amistad, sino una defensa legítima de la dignidad nacional. El Perú exige respeto a su soberanía y a sus instituciones. No podemos permitir que se minimice un intento de golpe de Estado ni que se distorsione nuestra democracia”, dijo la legisladora de derecha, María del Carmen Alva.



