El abuso de autoridad de ciertos policías es tan común, que los ediles no hacen nada.
Iván Tirzo
No es nuevo, ni tampoco es exclusivo de un municipio. El abuso de autoridad de ciertos policías es tan común, que los ediles no hacen nada porque los uniformados mejoren el trato hacia los ciudadanos.
En algunos casos parece que actúan por consigna, como sucede en Coronango, un municipio de la zona metropolita de Puebla, gobernado por el alcalde emanado de la alianza PT-Morena, Armando Aguirre.
Ya son varios casos de este abuso de autoridad. Uno en específico fue el pasado 23 de junio, cuando dos policías (un hombre y una mujer) agredieron a la reportera de MTP Noticias Luisa Tirzo durante una cobertura en el lugar donde abandonaron cadáveres en este municipio.
A pesar de que no se brincó el área acordonada, estos dos oficiales, para no decirles ‘orangutanes’, se acercaron para empujarla y uno de ellos darle un manotazo.
Las agresiones quedaron grabadas, estas son las pruebas para proceder legalmente contra los uniformados quienes sin ninguna justificación impedían el trabajo de la reportera para hacer una transmisión y capturar sus imágenes, como lo hicieron reporteros de otros medios de comunicación.
Qué se puede uno esperar del gobierno de Armando Aguirre, quien no atiende emergencias por lluvias en su municipio, donde han estado en riesgo niños por inundaciones en una escuela primaria.
Es una tristeza para los habitantes de Coronango tener a un alcalde que no resuelve el grave problema de inseguridad.
Otro caso de abuso de autoridad
En San Pedro Cholula también hay ciertos casos de comandantes y comandantas que abusan de su autoridad.
El pasado 18 de junio se registró un incidente vial cerca del templo del barrio de Jesús, en el que no hubo lesionados, solo daños materiales menores, por cierto, es una calle llena de baches.
Las tres partes involucradas ya se habían puesto de acuerdo en cuanto al pago de las afectaciones. Una hora después y de la nada apareció una comandanta prepotente.

Quien empezó a ofender a la persona que se comprometió en pagar los daños, azuzada aún más por un ajustador de la aseguradora HDI. Esta comandanta llamó por radio para pedir más patrullas como si se tratara de un peligroso delincuente.
Ojalá con esa energía y esa rabia así vigilaran las juntas auxiliares y la zona de plaza San Diego donde hay constantes robos.
El asunto es que de resolverse un laminazo ahí en la calle, para no decir un rayón, se los llevaron a la comandancia de la Policía.
¡Qué necesidad! Estaría bien que el jefe policiaco capacitara a sus uniformados y a sus comandantes y comandantas sobre cómo tratar a ciudadanos.



