El Papa Francisco está siendo despedido a partir de este miércoles en la basílica de San Pedro por miles de fieles, obispos, cardenales y miembros del Vaticano después de que el Santo Padre falleciera el pasado 21 de abril.
Miles de personas están llegando a la basílica de San Pedro para despedirse del pontífice, entre ellas una monja que captó la atención de todos por su comportamiento fuera del protocolo.
Allí, oró durante siete minutos, sin contener las lágrimas. El respeto por su momento fue tal que, aunque muchos la observaban, nadie la interrumpió ni intentó apartarla del lugar.
Durante ese tiempo, obispos, cardenales y personal del Vaticano continuaron su paso, mientras ella permanecía en o
Su presencia reflejaba una profunda conexión con Francisco, a quien consideraba un amigo muy cercano.



