José Barajas Mejía presentó su renuncia como fiscal general del Estado de Tabasco tras cinco meses en el cargo. Durante su gestión, enfrentó amenazas por parte de grupos delictivos, quienes dejaron mensajes a través de mantas y cartulinas.
El gobernador Javier May Rodríguez confirmó la renuncia y aseguró que Barajas Mejía decidió dejar el puesto para continuar su carrera militar
Durante su mandato, el fiscal estuvo a cargo de la investigación terribles masacres ocurridas en bares de Villahermosa y otros municipios. Entre estos hechos destacan el ataque al bar Azulito, donde fallecieron siete personas.
Además, coordinó labores de inteligencia en conjunto con la federación, lo que permitió la captura de integrantes de los grupos criminales La Barredora y el CJNG. Su salida coincide con la reciente aprehensión de “Guasón”.



