Feminicida no aguantó la cárcel y se mata.

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El Ojo Poblano.

El pasado 6 de marzo del 2024, Gabriel Alejandro G. fue detenido por autoridades policiales del estado de Jalisco luego de perpetrar el asesinato de una mujer en un motel y de dos más en las instalaciones de la UTEG.

Tras ser detenido y vinculado a proceso,  el presunto responsable permaneció en el Reclusorio Metropolitano.

Este martes 6 de agosto, se informó sobre de Gabriel Alejandro al interior del reclusorio cuando aparentemente  estaba lavando ropa en el segundo nivel del área de celdas de observación, ahí habría decidido arrojarse al vacío desde una altura aproximada de siete metros, lo que le provocó un traumatismo craneoencefálico.

Familiares del joven fueron notificados de lo ocurrido por lo que de inmediato se trasladaron a la prisión y ahí lograron ver al joven antes de que éste fuera declarado sin vida a las 19:55 horas.

El director de Prevención y Reinserción Social del Estado de Jalisco, José Antonio Pérez Juárez, dijo que Gabriel Alejandro “N” se lanzó para quitarse la vida.

A pesar de ser atendido de inmediato por el personal médico del propio reclusorio, presentó traumatismo craneoencefálico y llegar con vida al Hospital Civil ahí perdió la vida.

La Fiscalía estatal mantenía abierta la carpeta de investigación por los homicidios cometidos por el ahora occiso, que al parecer estarían relacionados con grupos de fanatismo que circulan en redes.

Los Hechos.

El pasado 6 de marzo, Gabriel le quitó la vida a una joven de aproximadamente 22 años de edad al interior de un motel de la capital del estado.

El cuerpo de la víctima fue hallado al interior de una de las habitaciones del establecimiento ubicado en las inmediaciones de Calzada Independencia y Washington con heridas en el tórax, ocasionadas por un arma punzocortante.

Las autoridades informaron que grabaciones de las cámaras de seguridad del motel confirmaron la presencia del agresor en el lugar y la hora mencionadas, aunque hasta el momento no se ha aclarado el agresor conocía a la víctima y, de ser así, cuál era su relación.

Después del primer ataque.

Horas después de haber perpetrado el primer crimen, el presunto agresor se dirigió a las instalaciones de la UTEG Olímpica y comenzó a atacar a personas que se encontraban presentes.

El saldo fue de dos trabajadoras muertas y un hombre herido. El joven fue detenido en un salón con un arma blanca y un hacha, misma con que rompió mobiliario de las instalaciones.

DE TOCHO-MOROCHO