Candidato a gobernador protector de acosadores.

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Tanto pecó el agresor sexual como su protector, entonces Alcalde de la ciudad.

Bebeto Ramírez.

Fue la semana pasada cuando estalló la escandalosa bomba que confirmó lo que muchos sospechaban y otros aseguraban, al interior del Ayuntamiento de Puebla existen varios, decenas de casos de acoso y abuso sexual.

La primera denuncia recayó en contra, ni más ni menos, que de el ex director de Comunicación Social, Fernando N.

Fue el pasado 8 de septiembre del 2023 cuando Fernando N. compartió en su cuenta de twitter que dejaba el cargo por motivos personales.

Nadie creyó tal argumento, si es que “Temas personales” es un argumento, ¡Algo fuerte tuvo que haber pasado! Brincó el maldito sospechosismo.

Agradezco Al Alcalde, Eduardo Rivera, Por La Confianza De Pertenecer A Su Equipo De Trabajo. Hoy Me Separo Del Cargo De Coordinador De Comunicación Social En El Ayuntamiento Para Atender Temas Personales. Siempre Será Un Gran Honor Trabajar Por Mi Querida Puebla”, publicó el presunto.

Apenas habían pasado unas horas de haberse dado a conocer que Fernando Cortés se iba, cuando una muy confiable fuente al interior del Ayuntamiento me compartió la razón por la que Fernando N. fue separado de su cargo.

¡ACOSO LABORAL Y SEXUAL!   ¡PUM!

Caras vemos, mañas no sabemos, hasta que sabemos.

Cada vez que me saludaba me ponía la mano en la cintura de forma morbosa.

Decía que quería ser Sugar Daddy y pagar los gastos de la universidad porque era muy guapa.

Me pegó a él de tal forma que frotó su pene sobre mi pierna y me empezó a tocar las piernas, mi cintura y me empezó a besar el cuello, me besó la boca y comenzó a pasarme la lengua sobre la boca; aseguró en su declaración la denunciante.

 

Protección al presunto agresor sexual.

Si bien, la primera denunciante fue agredida en 2023, se sabe que un año atrás, en 2022, el denunciado y otros trabajadores del Ayuntamiento, a quienes enlistaré en la próxima, han acosado de manera sexual a jóvenes empleadas y a quienes hacían sus prácticas profesionales.

Lo peor de todo no es solo que existan casos de acoso y abuso sexual, a eso se le tiene que sumar que, el entonces Alcalde, Eduardo Rivera Pérez, SI tuvo conocimiento de las agresiones en contra de las jóvenes, y no hizo algo al respecto.

No pasó nada, no hubo sanciones, no hubo castigos, despidos, nada en contra de los presuntos agresores sexuales, nada en contra de Fernando N. o de Oscar, del departamento jurídico, por ejemplo.

 

Las quejas fueron presentadas en Contraloría a cargo de Alejandra Escandón.

Meses después, la sobrina de un colaborador cercano a Eduardo Rivera, fue víctima de acoso sexual, una vez más, Fernando N. había atacado.

Eduardo Rivera decidió, ahora sí, remover del cargo a su bro, no quiso quedar mal con su amigo y aliado político de nombre Carlos, tío de la joven acosada.

Faltaban unos días para su segundo informe, Fernando, con la autorización de Lalo Rivera, ofreció dinero a las víctimas para callar.

Mi fuente, muy confiable, asegura que quienes NO aceptaron los billetes que ofreció el presunto, fueron amenazadas.

Una de las chavas sí aceptó, luego hasta le ofrecieron chamba pero ella ya no quiso, otras dos no quisieron pero las amenazaron, me confeso mi fuente, muy confiable por cierto.

Conforme avancen las investigaciones por parte de la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Genero contra las mujeres, Unidad Especializada en Delitos Sexuales, se tendrá más información y muy seguramente se confirmará, si las autoridades no se corrompen, que Eduardo R. encubrió y solapo el acoso sexual dentro del Ayuntamiento y eso lo hace cómplice de dicho delito.

DE TOCHO-MOROCHO